viernes, 19 de febrero de 2010

Agrietemos su pensamiento Cohesionado



Un McDonald’s de novela, una poesía de registro mercantil, una canción de FM y un Picasso de subasta. Víctor Manuel une langostinos y letras, hace caja registradora con Horacio Fernández Inguanzo y mineros de carbón y tragedia. Sabina se sube a la Moncloa con Bono-Bus de Trini Jiménez, y Ana Belén le canta a domingos del Corte Ingles. Y unos cuantos ex Kremlin de Gorbachov, le ponen coro de columna y pluma al grupo Prisa. Aute da rosas en guitarra a Bruselas y sus leyes de euro. Y mientras Adolfo Domínguez, al hilo y la tijera, nos devuelve a los niños de vagoneta y pico del siglo XIX de Engels. Filósofos de Don Pelayo y manicomio como Gustavo Bueno o pensadores de coctel de Doctor Albiñana y General Espartero, a lo Fernando Savater, son aplauso de movimientos nacionales de cid y Rosas Diez.

Palabreros de la Cope y tertulianos de Victoria Prego, radio hablantes de 18 de Julio y editoriales de Conde Duque de Olivares. Como si la palabra fuera un dialogo de Sagastas y Cánovas del Castillo, donde queda el poema, sin moqueta y salón de estado, donde el párrafo de biografías de clase, donde el libro encontrado de reflexión. ¿Quedan insurgentes de papel y tinta? Dejo algunos nombres, más de calle que de estantería.

Belén Gopegui, escritura urbana y de espíritu de koljós, continuadora de un realismo social de Armando López Salinas y Antonio Ferres.

Ada Menéndez, poeta de botellón y metro, con un afilado final de verso.

Marisa de la Peña, poesía del sur de Madrid, dirigida de Columna Durruti y golpes de almendros de marzo.

Carlo Frabetti, matemático de cuento y físico de moraleja.

Silvia Delgado Fuentes, la coma que sujeta la prohibición. Poesía que da llave a la cadena.

Citaría muchos, que no están a cuota del FNAC y la SGAE, y son nuestra pica obrera de caligrafía en la catedral cultural del capitalismo. Leerlos es agrietar su pensamiento cohesionado.

Articulo publicado en Kaos en la Red