viernes, 16 de enero de 2009

Solo en mis ojos, esta el Madrid de posguerra


El sol, no quería dejar a Madrid, en una noche de invierno, rasgaba el cielo, con uñas de luz y alguien me dijo, escritor de posguerra, pero Celia Gámez, no cantaba por Plaza España, "ya hemos pasao!", ni las castañas sabían a estraperlo, ni se deslizaba por Sol, flechas y yugos, camino de la nieve del Volkov. Los chopos estaban muertos de otoño y Madrid, no viajaba en tranvía. Atocha no huele a carbón, ni el Manzanares esta tendido de sabanas, no encontré noches de estomago vació, ni cárceles con poetas presos, las niñas jugaban sin comba, por la cuesta de Moyano, no estaba Madrid sucia de estrellas y las farolas no tenían bombillas de aceite. No estaba Pemán, dando discursos en verso, a caudillos invictos.En ello, ella, miraba con ojos de color, mi Madrid, de posguerra.

2 comentarios:

marisa dijo...

Ay Edu...No tengo palabras, tú me entiendes ¿verdad? Sé qu sí. Un abrazo, poeta

Edu dijo...

Hola, Marisa, me dijeron hace unas semanas, lo de escritor de Posguerra y al pensarlo, quizas mis ojos ven, las vidas, de aquellos que me entregaron su historia en este camino que llaman vivir. Y te entiendo, como el que con mirarse ve la complicidad en los ojos.
Un Abrazo Marisa.